La prioridad ahora es estabilizar el sistema financiero, una carrera contrarreloj con peligrosas repercusiones para el euro. El futuro de la moneda única -ha dicho el ministro español de economía- se juega en las próximas semanas en Italia y España, los eslabones más débiles de la Unión Europea, después de los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal. Inquietud que aumenta ante un incierto resultado de las elecciones griegas. Bruselas, el FMI y el propio Gobierno plantean como salida que los bancos en apuros acudan directamente al fondo de rescate, sin implicar a los Estados. Una postura a la que, en principio, se oponen Alemania y el Banco Central. Una solución que necesitaría reformas comunitarias y que de no ser inmediata, llegaría tarde para Bankia. El único respiro de la semana vendría de Bruselas, que podría ampliar un año el plazo para que España reduzca su déficit hasta el 3% de aquí al 2014.
...La oposición del Reino Unido no ha permitido el acuerdo unánime de los 27 para reformar los tratados de la Unión y las consecuencias de su decisión son por ahora una incógnita. Para el resto de países, especialmente para Alemania, Francia y también para España, comprometida con el pacto fiscal propuesto, el acuerdo es bueno porque creen que ayudará a la credibilidad de Europa y a frenar la presión sobre la deuda. Un paso decisivo para hacer frente a una crisis que todos auguran larga y difícil y que día a día va teniendo un mayor coste para los ciudadanos.
Se agradecen noticias asi, pero no cesa mi escepticismo al respecto.
Hemos pasado en meses, incluso en semanas, de articulos optimistas, a opiniones muy pesimistas.
Un claro estandarte de la realidad economica que nos ha tocado vivir esta en las bolsas. Se alternan las subidas y bajadas (optimismo y pesimismo) a una velocidad vertiginosa y sin motivos aparentes.
En principio, el euro sale reforzado del Consejo Europeo de Bruselas, pero la sensación que queda es de una cierta derrota. La oposición del Reino Unido no ha permitido el acuerdo unánime de los 27 para reformar los tratados de la Unión y las consecuencias de su decisión son por ahora una incógnita. Para el resto de países, especialmente para Alemania, Francia y también para España, comprometida con el pacto fiscal propuesto, el acuerdo es bueno porque creen que ayudará a la credibilidad de Europa y a frenar la presión sobre la deuda. Un paso decisivo para hacer frente a una crisis que todos auguran larga y difícil y que día a día va teniendo un mayor coste para los ciudadanos.